Economía de ahorro

Consejos para gastar poco

Consejos para ahorrar en las compras

Es posible gastar menos. Y es necesario para vivir mejor. Vez tras vez nos tocará tomar decisiones sobre cómo gastar el dinero que tanto nos ha costado ganar. Algunas decisiones son pequeñas, como si aprovechar o no ciertas ofertas al comprar en el supermercado. Otras decisiones son más importantes y tienen el poder de marcar nuestra economía durante los próximos meses. Queremos asegurarnos de que esos productos o servicios valen la pena el precio que pagaremos por ellos.

Algunas decisiones tendrán un efecto indirecto en nuestra economía. No valores solo el precio de compra, también cuánto costará el mantenimiento. Y el tiempo que nos llevará. Comprar ciertos productos puede parecer una mala decisión a priori, pero si son dispositivos que nos van a ahorrar tiempo en tareas repetitivas, es posible que en realidad sean compras muy rentables. Esto tiene su reflejo tanto en compras de pequeños electrodomésticos como en grandes decisiones como puede ser la compra o alquiler de una vivienda.

Consejos para ahorrar en las compras

Antes de hacer cualquier compra mi recomendación es que te informes bien sobre el producto en cuestión. Muchas veces desconocemos los pros y contras del aparato que estamos comprando, simplemente nos dejamos llevar por la publicidad. Hay sitios online que comparan y eligen los mejores productos de cada categoría. Son guías de compra donde muestran cuál es el mejor dispositivo, cuál ofrece mejor relación calidad-precio, etc. Apenas te llevará unos minutos consultar una de estas webs y sirvirá para saber bien si estamos adquiriendo el producto adecuado al uso que le vamos a dar.

Antes de ir a comprar hay que hacerse unas preguntas, indispensables para saber si es un gasto necesario o nos lo podemos ahorrar.

¿Qué propósito tiene?
Cada artículo que compramos debe tener un propósito muy específico. Es importante tomarse el tiempo para decidir si el artículo satisface una necesidad o un capricho. Esta es siempre la primera pregunta que nos hacemos porque tratamos las necesidades y los deseos de manera muy diferente a nivel financiero. En ocasiones confundimos un capricho con algo que realmente necesitamos. Es normal, ya que nuestro subconsciente nos empuja a pensar que es necesario, aunque la mayoría de las veces podríamos prescindir de ese artículo sin ningún problema.

¿Qué riesgo supone?
Una vez que hemos establecido el propósito (necesidad/capricho), entonces es el momento de evaluar el riesgo. Toda compra supone perder parte de nuestro capital. Y eso es un riesgo para nuestra economía. Por lo general, solo tomamos riesgos financieros por las cosas que necesitamos de verdad. Y más si encima es necesario endeudarse. Un crédito es una obligación que no sabemos si en el futuro será una carga excesiva. Nunca, bajo ningún concepto te endeudes para algo que es un deseo o un capricho.

¿Cuál es su valor?
Las decisiones financieras más importantes se toman a menudo debido al valor intangible que añaden a nuestra vida. Nos esforzamos por tomar decisiones financieras que fortalezcan las relaciones y mejoren la calidad de nuestra vida. Un producto que nos ahorre tiempo o nos proporcione un servicio agradable tiene un valor concreto. ¿Es algo que nos beneficia a largo plazo, cuántas veces lo usaremos? Todo ello me sirve para evaluar si estoy tomando una buena decisión de compra.

Luego hay gastos mucho más importantes, como el vehículo (en caso de ser necesario) y por supuesto la vivienda. Un tema que en España se ha vuelto muy complicado, tanto en precios de compra como de alquiler.

Las tasas e impuestos varían de una ciudad a otra. Y la distancia con respecto a nuestro lugar de trabajo supondrá un coste en combustible, transporte público y en tiempo. Todos ellos son factores que no cambian el precio de la vivienda, pero sí su coste.