Protege y arregla tu hogar

Bricolaje para tu casa

Handy, una startup para manitas

Puede que todavía no os suene, pero ya lleva 3 años funcionando. Se trata la nueva startup Handy, una aplicación que permite a los usuarios contratar, pagar y valorar a limpiadores de casas y personas que arreglan los problemas que nos surgen en casa, como los manitas.

Desde su lanzamiento en 2012, Handy se ha expandido a 28 ciudades, y no sólo en Estados Unidos, también en Canadá e Inglaterra, pero no ha llegado aún a nuestro país. Esperemos que llegue pronto ya que me parece una idea muy buena.

Handy, una startup para manitas

Cuando queremos contratar un servicio de este tipo (ya sea para limpiar nuestra casa como para arreglar algo), no tenemos ni idea de a quién estamos contratando. No tenemos ninguna referencia más que lo que nos ha podido contar un conocido que lo ha contratado.

Incluso va a haber ocasiones en las que le vamos a tener que dejar sólo en casa, y no sabemos con exactitud si es de fiar o nos va a robar algo.

De momento, Handy tiene un personal formado por más de 160 empresas de limpieza en todas esas ciudades y cuentan con cerca de 10.000 personas limpiando en su plataforma.

Esta expansión apunta a que está creciendo, pero claro, Handy aún no es rentable, pero ¿que startup a los 3 años lo es? Práctico es, sin duda, una empresa joven con experiencia, que ha creado un nuevo negocio de la nada.

Pero no es oro todo lo que reluce, en cuanto a las empresas de limpieza, muchas se han subido al carro de la plataforma, pero otros se han sentido explotados por las políticas de la compañía.

Hay una dura competencia ya que deben de mantener una puntuación alta para conseguir los trabajos con los salarios más competitivos y seguir recibiendo asignaciones.
Y como los contratistas, los empleados, gozan de muy poca o ninguna protección en el lugar de trabajo.

Todo buen arranque tiene una buena historia de origen, que se inicia con un problema y termina con una solución ingeniosa, en forma de aplicación móvil.

Los fundadores de Uber no podían conseguir un taxi en una noche nevada en París. Los ejecutivos de Airbnb tenían una habitación extra en su desván. Todo empezó con una necesidad.

Cómo nació el proyecto Handy

Oisin Hanrahan, un estudiante del Harvard Business School, tuvo dos compañeros de cuarto. Los dos eran muy desordenados, por eso los 3 decidieron contratar un poco de ayuda para que limpiase su habitación, pero les resulto muy difícil encontrar un limpiador en el área de Boston.

Y las que encontraron no se podían reservar online, no tenían horarios compatibles, y no tenían ninguna manera de saber si eran fiables. ¿Cómo encontrar alguien de confianza para limpiar?
Handybook, como lo llamaron en un principio, se puso en marcha ese mes.

Tenían la intención de crear una plataforma digital que ayudara a los clientes a encontrar empresas de limpieza y manitas de confianza para trabajar en sus hogares y ayudar a las empresas a conseguir trabajo.

El proceso es tan sencillo como tocar un icono en la pantalla. Para solicitar una limpieza a través de la aplicación (o de su sitio web) hay que escribir el código postal, el número de habitaciones que hay en la casa y la fecha y el horario ideal.
Nos contestan indicándonos la duración estimada de la limpieza, un presupuesto y una lista de las franjas horarias disponibles.

En Nueva York, por ejemplo, una limpieza de tres horas cuesta alrededor de 80$, aunque normalmente hay ofertas y descuentos que nos dejarán el precio mucho más bajo.

La compañía también ofrece otros servicios "manitas" como ayudar a transportar muebles, pero la limpieza constituye la mayor parte de sus ingresos, concretamente el 85%.

El resultado es que la empresa ha ido creciendo de manera exponencial y la cartera de clientes ha ido creciendo con él. Cada segundo se reciben cientos de solicitudes.

En España tenemos algunos servicios similares, como TuManitas o Reparalia, aunque están más enfocados a tareas de bricolaje y reparación.

Es una idea estupenda para todos los que en un momento necesitamos que nos rescaten en casa, sepultados por un montón de trabajo que hacer.