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Barbacoas: qué necesitas saber

A todos nos gusta disfrutar de una buena barbacoa, con sus carnes y sus vegetales asados, pero no a todos les gusta ser los que dirigen la orquesta, o lo que es lo mismo, ponerse al frente de la parrilla.

Quizás les resulta intimidante estar delante de los fogones, pues, asar la carne de forma correcta requiere una cierta experiencia y conocimiento previo.

Barbacoas: qué necesitas saber

Si no eres un experto en la cocina, no te preocupes, cualquiera puede obtener buenos resultados si tienes una guía con lo que necesitas saber acerca de la barbacoa (de carbón o gas).

Hay que tener claro los conceptos básicos de la temperatura (calor directo vs indirecto), las diferencias entre los diferentes tipos de barbacoas, y los tiempo de cocinado de cada ingrediente. Con estos sencillos conocimientos estarás listo para manejar una barbacoa correctamente.

Antes de todo, veamos cuales son las diferencias entre los distintos tipos de barbacoas:

Barbacoas de carbón

Son las clásicas barbacoas que emiten humo (y ese humo es el que le da un sabor ahumado a la carne), pues el calor se emite mediante la quema del carbón o la leña. Este tipo de parrillas tardan más en adquirir la temperatura correcta para cocinar, y hay que estar pendiente de que la llama no se apague.

Tampoco podemos controlar la temperatura, y nos resultará mantener un calor constante.

Las ventajas de este aparato es que su precio suele ser bastante asequible, y hay versiones de lujo para los que no tienen problemas con el presupuesto. Otro plus es el sabor ahumado que le podemos dar a la carne con el humo. Se puede jugar con los distintos tipos de leña para darle un sabor y otro.

Lo malo es que la limpieza es más complicada, ya que la leña o el carbón deja brasas y cenizas que resultan muy complicadas de limpiar.

Barbacoas de gas

Los modelos de gas eliminan la leña y el carbón para sustituirlo por gas, un producto más limpio. No hay que limpiar cenizas y su mantenimiento es más sencillo.

En esta parrilla somos nosotros quienes controlamos la temperatura en todo momento, por lo que tendremos más éxito en la cocción.

Al no tener leña, no ahuma, pero hay barbacoas que tienen la opción de ahumado con una caja para ahumar. Eso sí, el precio suele ser más elevado que las de carbón, y tiene más piezas eléctricas que se pueden romper.

Una vez que se tiene claro que tipo de barbacoa escoger para cada casa, vamos a daros unos trucos y consejos para que la experiencia de cocinar a la parrilla sea todo un éxito.

  • Antes de ponerte a cocinar, hay que limpiar la barbacoa concienzudamente. Si todavía hay cenizas de la última vez, elimínalas por completo.
  • Precalienta la barbacoa antes de empezar a cocinar en ella. Ya sabes que la de gas tarda menos y la de carbón un poco más.
  • Para que la carne esté tierna, hay que evitar la perdida de sus jugos. Esto se hace dándoles la vuelta con ayuda de unas pinzas en lugar de un tenedor y no apretando la carne con una espátula.
  • Trata de limitar la manipulación del producto. Solo dale la vuelta una vez durante el proceso de cocción.

Calor directo e indirecto

El calor directo en una barbacoa significa cocinarlo sobre la fuente de calor directamente para asarlos más rápidamente. Funciona muy bien con vegetales, pescados, cortes finos de carne, hamburguesas y salchichas. En cambio, el calor indirecto es para alimentos más grandes que requieren una cocción más lenta para poder hacerse por el interior sin quemar el exterior.